".... Pájaro y hombre en Dios,
nubes y tiempo,
fuego y eternidad,
ser Dios en todo,
alma y amor en Dios,
ser al fin algo,
ser fin algo en Dios,
ser al fin todo...."
Estos
versos que dibuja, Alfonsa de la Torre, me han dejado en el cubismo que fue su existencia. Una mujer culta,
encerrada en una España dictatorial; que prohíbía a las mujeres pensar,
crear, amar en libertad; que ataba la imaginación al crucifijo, al rezo, al
paraíso con monjas vestidas de luto, porqué su enamorado no existía, y
con demonios con túnicas de estrellas rojas, celebrando su ateísmo; que
obligaba a reprimir el deseo, cautivo entre las fronteras de una iglesia, sin
ventanas al exterior; que dilapidaba los sueños con obligaciones de ser la perfecta esposa que cocinaba y amamantaba a hijos. La realidad de Alfonsa de la
Torre, poeta desconocida, es un canto a su vida desfigurada entre los espejos de
la tradición.
Ana
Tapias( todos los derechos reservados))©