viernes, 14 de junio de 2019

Trizada

La cordillera es una losa. Una sepultura. Blanca, llena de nieve. Monótona, fría. La cordillera es una losa con epígrafe:" aquí se práctica el canibalismo de madres a hijas, de nietas a abuelas.. Hacia atrás todas nos hemos comido. No hay carne que quede viva fuera de esta mesa...." 

Violeta Medina, con este poema tan cargado de verdad, de silencios, de soledades, nos acerca a la herencia, de la que, las mujeres, a veces, somos cómplices; otras veces, somos víctimas de nosotras mismas. A las mujeres, no nos permiten la derrota, siempre hemos de seguir, con lágrimas, en los ojos, caminando, por el estrecha senda, que nos lleva hacia la última verdad:  que es la muerte, de donde nadie nunca nos rescatará; ni nos  acariciará con el recuerdo;  por eso, hemos de vivir fieles a nuestros deseos y a nuestros sueños, ignorando a quienes nos impongan sus cicatrices sobre nuestra libertad


Ana Tapias( todos los derechos reservados)©