martes, 25 de diciembre de 2018

Qué ruido tan triste

"...Mas los niños no saben,
Ni tampoco las manos llueven como dicen;
Así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
Invoca los bolsillos que abandonan arena,
Arena de las flores.
Para que un día decoren su semblante de muerto..."

Qué ruido tan triste
Los placeres prohibidos de Luis Cernuda

La realidad de los niños es lo inmediato, lo efusivo, lo inconstante, todo cambia a su alrededor, todo sugiere que el destino nunca llegará, que el amanecer es imposible de parar, que las caricias de sus padres son parte del calendario. Pero, llega una mañana donde las arrugas han colmado el silencio y la nada aparece, la nada se escurre, la nada es soledad, y somos arena en un parque con niños
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

sábado, 22 de diciembre de 2018

Artes Invisibles

" Tú que cantas todas mis muertes.
Tú que cantas lo que no confías
al sueño del tiempo,
descríbeme la casa del vacío
háblame de esas palabras
vestidas de féretros
que habitan mi inocencia.
Con todas mis muertes
yo me entregaré a mi muerte,
con puñados de infancia,
con deseos ebrios
que no anduvieron bajo el sol,
y no hay palabra madrugadora
que le dé la razón a la muerte,
y que no hay un diós donde morir sin muecas...." Alejandra Pizarnik

La muerte son las muertes de todos los recuerdos que vivimos, de los que creímos ser protagonistas,  de los que soñamos posibles,  de los que asumimos entre dudas, de los  que abrazamos cargados de dolor, de los que envidiamos soportando horizontes, de los que atesoramos desdibujando besos, de los que desdeñamos entre susurros de otros,  de los que iniciamos abrigados por la esperanza,  de los que cantamos bajo las estrellas.  La muerte son las muertes de ellos, de ellas, hasta acabar en nosotros.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

viernes, 7 de diciembre de 2018

Ceniza


..Luego, tras la llama y la brasa vendrás tú, la ceniza.
Vendrá tu lento beso a ungirme. Sientes turbias, ideas, polvorientas
y la resignación. Vendrá tú beso antiguo,
la caricia más áspera a abarcarme. Y luego nada:
el aire desplazándose, aventado el silencio de mi espuma.
Después, mucho después del tiempo de los pájaros,
de la erupción final y el áspero estallido,
vendrás tú, la ceniza, a ser conmigo instante,
torbellino, girándola, hojarasca sin viento..."


Este poema, pertenece al libro"Ceniza" de Pilar Blanco. Refleja la belleza de lo efímero, de la nada, de la iconstancia del ser, que siempre termina, quiera o no quiera, siendo ceniza. Para la ceniza da todo igual, hasta si se rompen las cremalleras del destino, por eso es bueno aprovechar cada momento; sentir el aroma del aire como si fuera un aroma cargado de felicidad, pese a las lágrimas; deglutir sonrisas emanadas del sol, de la lluvia, de la niebla, de la nieve; comerse a los payasos de chocolate o de limón, que la vida nos acerca y a veces olvidamos por miedo a vomitar; sentir el deseo de vivir en cada paso sin dirección que demos. La ceniza es nuestra alma, pero antes que llegue hemos de aprender a ser.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)
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