viernes, 24 de agosto de 2018

Matar a Platón

16
"....Usted sigue mirando figamente a aquel hombre aplastado.
Está detrás de usted,  alojado en su cráneo. Persistente
como un insecto volador, la imagen
ataca siempre en el mismo punto
vulnerable. Por eso,
usted  le mira fijamente,
sin querer verle más que a medias,
pero tropieza
su mirada
con el gusano que oculta la del muerto
-¿está del todo muerto?- Chantal Maillard

Chantal Maillard, escribe este poema de su no muerte, acariciando su muerte ¿Cuántas veces nos hemos imaginado tumbados en el ataúd?¿Estará blandito?¿ Qué pensaremos?¿Qué sentiremos?¿Adónde irá nuestra sangre?¿Flotará nuestro cuerpo hacía la otra realidad, envueltos en pijamas de luces? La muerte en la monotonía, es inevitable, cada día,  morimos un poco; cada día, somos más esqueletos o cenizas; cada día, nos entregamos con sonrisas, con lágrimas, a un futro que nunca se puede postergar,  pese a la eternidad del momento.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

domingo, 12 de agosto de 2018

Sitio

"...Nada me es más familiar que el descampado
donde se ven raíles de un tren que ya no cruzo,
donde entre los yerbajos y las yerbas rociadas
un pajarillo apenas vistoso, nerviosamente brinca..." Versos a los descampados" de Fina García Marruz

El recuerdo se asoma  a nuestras miradas, a nuestros anhelos, a nuestros deseos. Es difícil,  caminar  como si fuéramos héroes solitarios en medio del destino.  Nuestro pasado, reclama volver ante un presente que nos incomoda, nos aturde, nos margina en la indiferencia del sentimiento. Necesitamos sentirnos amados, cobijados por la esperanza de un futuro mejor, por eso, nos refugiamos en el ayer , donde todo era posible;  donde el dolor era de otros zapatos; donde la ternura era acariciar un amanecer entre la hierba fresca, sin miedo a las palabras del mañana.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

martes, 7 de agosto de 2018

El embrujo de Shanghai

"... No dejará entrever ninguna sorpresa,  no asomará a sus ojos ninguna señal acusando el golpe, ningún resentimiento de amargura, salvo el antiguo desacuerdo consigo mismo que ya llevaba enroscado dentro de su pecho al venir aquí, una tensión moral entre corazón y la mente de la que nunca pudo librarse, ni siquiera en los fogosos años que templaron sus ilusiones y su solidaridad, cuando más contagiosa era la esperanza en el mañana y más seguro se mostraba él de luchar por una causa justa...."

Marsé, en su Embrujo de Shanghai, nos acerca a figuras desdobladas por el paso del tiempo como si fueran los relojes blandos de Dalí, colgados entre dos tiempos: el pasado y el presente. El pasado, fue la Guerra Civil española, donde tantos sueños se perdieron fusilados. El presente, es la dictadura, donde tantas pesadillas asoman a la realidad; conjugada con pequeños héroes agazapados entre harapos, que pululan por las calles como fantasmas;  asomados a las tabernas donde conjugan el olvido de lo que no pudieron ser.  Los relojes blandos, suspendidos en la nostalgia del momento, no tienen fuerza para pensar;  agonizan con la dignidad de haber luchado sin haber sido derrotados, pues la  única derrota hubiera sido no intentarlo.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©