Este párrafo corresponde al
"El extranjero de Camus", donde el protagonista, viaja al asilo donde
dejó a su madre por no poder cuidarla y allí muere, ajena a su vida, olvidando
al niño que la entregó, a manos, de su destino que era la soledad, el silencio,
el abandono con desconocidos, que no mitigarían ,sus dolores, delante del
espejo, sino que. la dejarían aparcada con un paracetamol, para poder volver a
sus casas, a cenar, sin remordimientos. La fuerza de la costumbre se convierte
en supervivencia de nuestros huesos, que lloran asistiendo al duelo de la
memoria.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©