"... Desde su rincón, el niño la dibuja. Afuera, el monte hace su parte. Dan ganas de llorar. El niño no sabe consolar a la madre. Entonces la dibuja. Y mientras la mira, para poder copiarla en su cuaderno, para decirle que se vaya, que se anime a irse lejos a vivir como jipi, que es lo que a ella le hubiera gustado. Que se busque otro hombre que no la insulte, que no la golpee, que disfrute de la comida que ella le prepara, que quiera a su hijo. Un hombre que no beba, por sobre todas las cosas...."
Parráfo del libro" Las malas" de Camila Sosa Villada(1982)