"..Pero nunca llegué a ser una auténtica escritora o, mejor dicho, escritor, puesto que en masculino la palabra suena más seria. A mí la vida siempre se me escabullía. Solo daba con sus huellas, pálidos vestigios. Cuando alcanzaba a detectarla, ya estaba en otra parte. Tan solo encontraba marcas como las que se quedaban grabadas en la corteza de los árboles del parque:" Estuve aquí". En mi escritura la vida devenía en historias incompletas, cuentos oníricos, tramas vagas; se aparecía a lo lejos en extrañas perspectivas desenfocadas o en secciones transversales, lo que hacía difícil llegar a una conclusión generalizadora"
Este párrafo, pertenece al libro" Los errantes" de Olga Tokarczuk