""....Me observé en el espejo del
ropero con desaliento, incluso con menosprecio. Estaba cansada de mi cabello,
siempre igual corto y rizado, cuyo color, muy oscuro endurecía exageradamente
mis facciones. Sólo de mis ojos me había enorgullecido alguna vez...."
Este párrafo corresponde al libro" La lógica del
vampiro" de Adelaida García Morales. Es aterrador, a veces, miramos dentro
del espejo, de los espejos. Siempre hay dos espejos. el nuestro y el de los
demás. Nosotros nos observamos con amor. El resto nos desmenuzan con
menosprecio desde su realidad cargada de arrugas; mientras que la nuestra, se
busca dentro de la melancolía del paso del tiempo, que dramatiza nuestras facciones
hasta dejarlas sin voz.
Ana Tapias( todos los derechos reservados(©
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