·".... Cuando falleció mi padre aprendí que la pérdida siempre nos acompaña. No es un punto y aparte en nuestras vidas, ni pausa momentánea, ni un final. La pérdida es una precisión constante, un espirítu que vive fuera y dentro de nosotros. Es un proceso incesante del que podemos ser testigos, si así lo deseamos. Y si eso lo que elegimos, no nos estaremos entregando a una vida de duelo y melancolía, sino que nos estaremos regalando la oportunidad de experimentar la alegría y la belleza con una mayor intensidad. No es de extrañar, ni mucho menos una coincidencia, que apreciamos más la vida en lo frágil y en lo efímero, Lo hallamos en el canto del pájaro, en la caricia del amante, o en el recuerdo lejano de un momento pasado.."
Este párrafo, pertence al libro"60 grados Norte. Un viaja en busca de mi hogar", escrito por Malachy Tallack
Ana Tapias( todos los derechos reservados)
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