".... Mi amante infiel, impúdica, con otro hombre, al alcance de mi oído.... Todo tendría que haber sido sencillo. No fueron mis orígenes, sociales o geográficos, los que me contenían. Solo la lógica moderna. Quizá ella tenia razón: Adán no contaba, no era un hombre. Persona non grata. Era un vibrador bípedo y yo era lo verdaderamento último en cornudos...."
Este párrafo, pertenece al libro"Máquinas como yo" de Ian McEwan.
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